En principio es importante indicar que el término antropología utilizado por la filosofía, etimológicamente proviene de antropo, es decir hombre y logía (estudio). Entonces, se define como: estudio de la realidad humana. Es la “Ciencia que trata de los aspectos biológicos del hombre y de su comportamiento como miembro de una sociedad”. (Diccionario español, “El Mundo”. Disponible en: http://diccionarios.elmundo.es/diccionarios. Copiado en marzo de 2014).

Berkhof amplia la definición:
“La transición de la teología a la antropología, es decir, del estudio de Dios al estudio del hombre es perfectamente natural. El hombre no es solamente la corona de la creación, sino el objeto del cuidado especial de Dios… No debemos confundir el presente asunto con el estudio de la antropología general o ciencia de la humanidad que incluye todas aquellas ciencias que tienen al hombre por objeto de la investigación… La antropología teológica tiene que ver únicamente con lo que la Biblia dice respecto al hombre y con la relación que el hombre debe guardar para con Dios.” (L. Berkhof, (1972), Teología Sistemática, Ed TELL. Pág. 213).
El relato de la creación según el libro de Génesis ubica al hombre en un lugar supremo en el cosmos. No sólo es la creación del hombre la obra final de Dios, sino que en ella las obras de los otros cinco días encuentran su plenitud y su sentido. Este mismo testimonio a la centralidad y el dominio del hombre se pone de manifiesto en otros pasajes bíblicos (Nuevo Diccionario Bíblico. Ed. Certeza, 1991. Artículo sobre el “hombre”), y se destaca supremamente en la encarnación. (Ver: Génesis 1.27-2.3; Amós 4.13; Isaías 42.5s; Salmo 8.5s; Hebreos cap.2).

En este curso, se considera el concepto del hombre únicamente con lo que la Biblia dice del mismo y la relación que debe guardar con Dios.
1. Importancia de esta doctrina:
Hay por lo menos cinco razones que dan importancia a esta doctrina.
(Millard Erickson. Christian Theology. pp.456-462, citado por Paulo Arieu. Disponible en: http://lasteologias.wordpress.com/2008/06/01/antropologia-cristiana-el-ser-humano. Copiado en marzo 2014.)
–Relación con las otras doctrinas: se interrelaciona con lo que ya se ha considerado en cuanto a Dios, se lo destacará al estudiar a Cristo y su obra, como con la acción del Espíritu Santo.
–Convergen la revelación bíblica y el interés humano. No solo lo que Dios ha dicho, sino justamente del modo que ha sido creado tiene interés en pensarse en forma particular y grupal.
–El hombre ocupa un lugar preponderante en otras disciplinas intelectuales, como filosofía, sociología, antropología general así que tener firmes los conceptos bíblicos sobre el mismo será de mucha ayuda.
–Por la incomprensión (auto comprensión, en crisis) del hombre: El hombre se hace preguntas cuya respuesta lo ayudan a posicionarse como ser viviente en el mundo. El para qué de su vida y tantos otros interrogantes fundamentales con que se cuestiona en general.
–Esto afecta a la tarea de todo creyente y de la iglesia como un todo. Sabemos que el hombre es objeto del amor y obrar de Dios, saber el lugar que ocupa en los planes de Dios y las capacidades que las Escrituras afirman que tienen, es de suma importancia para el ministerio cristiano, cualquiera sea su expresión.
2. Diferentes perspectivas del ser humano
(Millard Erickson. Christian Theology. Págs. 462-470)
Es importante mencionar lo que otros puntos de vista afirman acerca del hombre, para considerar la diferencia con el enfoque bíblico:
–Como una máquina: el hombre visto desde la perspectiva de lo que puede hacer y las capacidades con que está dotado, un mecanismo perfecto. Como consecuencia de este enfoque, el hombre es una cosa que sirve mientras es útil.
–Como un animal: Es visto el hombre como miembro del reino animal. Dijo A. Gehlen: “Un mono con suerte” (o éxito). (Citado por Floreal Ureta. Manual de Doctrina Cristiana, p.85). Para quienes afirman esto, la diferencia del hombre con el animal es solamente que el hombre posee una capacidad craneal mayor y un mecanismo de estímulo-respuesta más altamente entrenado.
–Como un ser sexual: En el mundo hasta el siglo XVIII no era un tema que se discutía abiertamente, por eso a nivel científico y que a poco logró nivel popular a través de los medios de comunicación. A partir de S. Freud quien desarrolló una teoría de la personalidad sobre la base de la sexualidad humana, se consideró a la sexualidad como el marco referencial básico del ser humano. Es importante aclarar que el concepto de sexualidad de Freud, no es el que vulgarmente se entiende, es mucho más amplio. A pesar de que el esquema teórico de Freud no fue aceptado en todos los círculos científicos, su idea básica se asume fácilmente hoy día.
–Como un ser económico: el hombre es motivado por las fuerzas económicas. El materialismo dialéctico, es una de las ideologías que sostiene esto, cuando el ser humano tiene cubierta sus necesidades de alimentos, de ropa (y la vestimenta), son las más significativas.
–Como un títere del universo: el hombre está sujeto a las fuerzas del mundo, por ejemplo: superpotencias políticas que controlan el destino humano
–Como un ser libre: el hombre sí sabe elegir es dueño y señor de su destino. Enfatiza su libertad y habilidad de elegir. Así afirma su personalidad. Manifiesta que todo tipo de regulación debe evitarse, que el paternalismo que provee para todas las necesidades no puede ser practicado.
–Como ser social: el hombre es fundamentalmente un miembro de la sociedad. Sólo no es nada. Aquel que no interactúa con otros seres humanos no alcanza a ser plenamente humano. Se llega a decir que el ser humano no tiene una naturaleza como tal, sino que el conjunto de relaciones con otras personas es lo esencial.