5. El nacimiento virginal
La importancia de este concepto es que garantiza la divinidad de Cristo y la posibilidad de su vida sin pecado. La salvación es sobrenatural, es un regalo de gracia, Jesús es único y Dios es soberano sobre la naturaleza.

Antigua postal: Nacimiento de Jesús, Murillo, 1949.
Los Evangelistas Mateo y Lucas presentan a Jesús como nacido de María, sin un padre humano. Según su relato, fue engendrado por el Espíritu Santo.
El Nuevo Testamento habla acerca del nacimiento de Jesús y poco de sus relaciones familiares, de cómo vivió en su hogar en Nazaret y estaba sujeto a sus padres. Aun cuando Pablo tiene muy poco que decir acerca de la vida terrenal de Jesús, habla de este como teniendo que nacer de mujer.
6. La Resurrección de Cristo
La resurrección de Cristo es clave para su obra de redención. Cada aspecto de la encarnación de Cristo no cierra sin el otro. La resurrección es lo que da el toque de triunfo en la obra redentora.
Es evidente, por los relatos de los Evangelios, que los discípulos no esperaban tan claramente que Jesús resucitara de entre los muertos, aunque él les dio elementos para que esperaran esto. Una vez ocurrido, no fue una mera aparición lo que los convenció de que Jesús vivía. Se admite generalmente que los discípulos creyeron que Jesús se levantó de los muertos. Si esto fue así, debió haber sido porque hubo evidencia con plena fuerza convincente.

La tumba vacía.
(Disponible en (copiado en abril del 2014): http://elregresa.net/prosas-para-el-senor-el-ignorante-que-pretendia-ensenar/)
La creencia de que Jesús había resucitado produjo en ellos un cambio extraordinario. Fueron transformados, de un conjunto de hombres desalentados y despreciados, a una compañía de propagandistas alegres, militantes y agresivos.
El ya citado Hammond destaca algunos aspectos importantes de la resurrección de Cristo:
–> Vindica a Cristo como Señor, el fiel siervo de Dios, el crucificado.
–> Dios lo aprueba como Siervo sufriente. Sella la expiación por el pecado.
–> Confirmación de la fe de los creyentes. Luego del efecto que tuvo la crucifixión en los discípulos, la resurrección les permitió completar su visión sobre la obra de Cristo. Como dice el apóstol Pablo, sin la resurrección, vana sería la fe en el Evangelio.
–> Garantía de la resurrección de los que están en Cristo. Él fue la primicia., el primero en resucitar y su resurrección confirma la resurrección de todos los que pertenecen a Cristo 1 Corintios 15.20, 1 Tesalonicenses 4.14, 1 Corintios 6.14
Las diferentes apariciones a los discípulos y demás seguidores tuvieron lugar en distintas ocasiones, ya sea a individuos o grupos. (Lucas 24.34, Juan 20.11-17, 1 Corintios 15.5-7, 115.5. Hammond, Cómo comprender la Doctrina Cristiana, págs.140-141).
Es interesante leer lo que el pastor Salvador Dellutri describe en un programa de radio, refiriéndose a la resurrección de Cristo, con reflexiones desde un lenguaje muy actual y contextualizado, tratando de pensar lo que estaría pasando en las emociones de los involucrados.
(Sitio: Tierra Firme. Mensaje: La búsqueda del Cristo resucitado. Disponible en, copiado en marzo del 2014: http://tierrafirmertm.org/sitio/wp-content/uploads/pdf/SPN_TF_536_250411_.pdf):
“Cuando amanece ese domingo de resurrección, tres mujeres se levantan temprano y antes de que amanezca salen de la casa, vestidas de negro, con la cabeza cubierta, con ungüentos para conservar el cadáver y van a la tumba de Jesús. Dos hombres se levantan, están en Jerusalén, se miran y dicen ¿qué estamos haciendo aquí? Y deciden hacer el viaje de regreso a su aldea que es Emaús. Allí comienzan el camino de retorno. Los once apóstoles que quedan (porque Judas se ha suicidado) unidos por el miedo, están trancando las puertas del lugar donde están reunidos, pensando en las consecuencias, en las posibles represalias, y hay quien dice que, si hicieron eso con Jesús, qué no harían con ellos. Y uno de ellos, Tomás, deserta y se va solo. Allí tenemos todo un cuadro, así empezó ese día, hay tres mujeres que están buscando la muerte, dos que se alejan de Jerusalén porque ¿qué vamos a seguir haciendo aquí? Un grupo que está temeroso en aquel lugar, en pocas palabras todos los sentimientos que tienen son negativos.

El domingo de resurrección amanece bastante negativo para todas las personas. No miremos el sepulcro vacío, miremos cómo estaba la gente. Entonces sucede algo bien interesante en lo que va desde ese momento en adelante, es que ninguno de ellos, ninguna de estas personas que hemos mencionado, que eran seguidoras de Jesús, ninguno sale a buscar a Jesús. Por el contrario, es el mismo Jesús quien sale a buscar a todos ellos. Miremos a los dos que salen por el camino de Emaús… ¿por qué se van por ese camino? Emaús es una aldea que está a unos once kilómetros de Jerusalén, once kilómetros en aquel momento es una distancia larga. Dos le ponían entre dos y tres horas de camino, ¿por qué se van hacia esa aldea?, ellos lo explican: porque esperaban que Jesús era quien iba a salvar a Israel y ahora: “se terminó todo”. “Nosotros esperábamos”, quiere decir que ellos estaban decepcionados, eran personas decepcionadas, que no es lo mismo que decir: “me siento engañado”, si alguien me promete algo y no cumple, me engañó y me siento engañado, yo esperaba algo y no se dio por ese lado. Para ellos había una promesa implícita de que Él transformaría todas las cosas, entonces no puede decir ‘me siento engañado’, tiene que decir, en cambio, estoy decepcionado con esto. La decepción es una constante en la vida de los hombres, porque nos decepcionan los políticos, nos decepcionan los amigos, nos decepcionan los vecinos, nos decepcionan los colegas, quiere decir que es algo constante, y es una situación bastante dolorosa y hay decepciones religiosas, cuando uno va a un determinado movimiento religioso y le prometen soluciones mágicas, dinero, etc., son decepciones….
La resurrección de Jesús ¿qué es lo que trae? Trae un mensaje para los que están decepcionados, para hacerlos volver a la realidad de que uno puede decepcionarse de muchas cosas, pero hay algo que nunca jamás decepciona, la persona de Jesucristo, entonces Jesús lo sale a buscar en el camino. Jesús no espera que estos decepcionados reaccionen y vuelvan, sino que se adelanta a ellos, se adelanta a la decepción y se pone al lado de ellos, y al hacerlo, los convoca a volver. La pascua tiene eso, es Jesús convocándonos a salir de esos caminos destructivos que puede ser la decepción, pero podemos mencionar otros, pero retornemos, y hagámoslo para encontrarnos con una respuesta diferente a la que tenemos. Si vemos a los discípulos veremos que los a cita a todos en el mar de Galilea y cuando están en el mar de Galilea, siete están en una barca y se van a pescar nuevamente. Jesús los había sacado de una barca, había dicho “ustedes serán pecadores de hombres”.
7. La ascensión del Señor
(Ver: Marcos 16.19-20, Lucas 24.50-53, Hechos 1,9-11)
Es algo que sorprende, aunque de muchas maneras el Señor anticipó su vuelta al Padre; pero como muchos de los mensajes anticipatorios de la Palabra, juega la imaginación con base en lo conocido, por eso, cuando ocurre, sorprende. Este modo de irse al cielo fue dejó llenos de admiración a los primeros cristianos.
El profesor Tomás Mackey afirma lo siguiente en cuanto a la ascensión ([1] Mackey, T. Teología Sistemática. Págs.27-32):
Sigue y completa la resurrección, instancia final de la encarnación de Cristo.
Primicia de su pueblo. Como la resurrección, también la ascensión es un anticipo de lo que los hijos de Dios haremos.
Implica exaltación. Marca la victoria sobre Satanás, la muerte y el pecado.
Comienzo del ministerio celestial (sumo sacerdocio). Como se afirma en Efesios, está sentado a la diestra del Padre intercediendo por cada cristiano.
Una nueva era por venir: el anticipo de la culminación del establecimiento del Reino de Dios.
Después de los Evangelios, todo el Nuevo Testamento está escrito desde el punto de vista del Cristo exaltado. Los escritores no miran tanto al Jesús histórico, sino al Cristo glorificado. Es evidente que una autoridad le fue dada en la resurrección, que representa su victoria suprema sobre el pecado y la muerte. Entonces, él promete su omnipresencia espiritual con su pueblo, mientras ellos ponen en marcha sus órdenes. En una afirmación hecha antes de la resurrección, él promete estar en medio siempre que dos o tres se reúnan en su nombre (Mateo 18.20). Sin duda, al hacer esta promesa, Jesús contempla su estado después de su resurrección y su relación para entonces con sus discípulos.
Es indudable que, en Romanos 1.4, Pablo quiere decir la misma cosa que Pedro dice en Hechos 2.36. No simplemente, como las traducciones lo indicarían, que por la resurrección Jesús fue declarado o demostró ser el Hijo de Dios, sino más bien que Dios, en la resurrección, colocó a Jesús en una posición de poder que estaba en conformidad con su más alta naturaleza espiritual, conforme al espíritu de santidad. Durante su vida terrenal, su naturaleza superior se vio limitada, constreñida, pudiera decirse, a un estado o condición de humillación que él voluntariamente aceptó a fin de poder redimir al hombre.
En el Apocalipsis, Juan registra su visión del Cristo glorificado en el primer capítulo (vv. 10-20). Aparece en su poder y majestad. Este pensamiento del Cristo exaltado es tratado en Hebreos y en otros lugares del Nuevo Testamento. El cristianismo no es una religión que simplemente mira en retrospección al Cristo histórico: mira al Cristo glorificado y le rinde adoración.