El Antiguo Testamento en su totalidad está escrito en esta lengua, con excepción de algunas porciones escritas en arameo. El hebreo pertenece al grupo de lenguas semitas, la rama cananea, lo que lo hace similar a las lenguas moabitas, fenicias, ugaríticas y edomitas. Se escribe de derecha a izquierda. Todas sus letras son consonantes.

El pueblo fue dejando de utilizar este idioma y adoptando la lengua aramea. Pese a que el idioma popular llega a ser el arameo, las Escrituras continuaban leyéndose y estudiándose en hebreo. Se hacía cada vez más complicada su traducción.
Carecía de signos de puntuación, lo que ocasionaba muchas dudas. El vocabulario tiene menos letras que las lenguas grecolatinas, y su gramática es diferente. Es un idioma concreto y práctico, un idioma de acción.
Biblia hebrea con tárgum en arameo, manuscrito del siglo XI. Presenta el texto de Éxodo 12:25-31 en caracteres hebreos.

Es también una lengua siria, de otra rama diferente del hebreo, pero muy semejante a él. Originalmente, fue el idioma del pueblo arameo, luego adaptado como lengua comercial del Imperio Asirio (siglo VIII a.C.) y del Imperio Persa (538-330 a.C.). Los judíos lo adoptaron en este último período y acentuaron su uso en la época del dominio griego para resistir la penetración de la cultura.
En el tiempo de Jesús, el idioma sagrado judío era el hebreo, el hablado el arameo, el oficial el latín, el universal (cultural y comercial) el griego. Se cree que Jesús y sus discípulos hablaron en lengua aramea entre sí y manejaban el griego. Todo el Nuevo Testamento fue escrito en griego.


El griego del NT no es el de la literatura clásica, sino un dialecto llamado koiné o común, porque era la lengua popular de uso corriente. Era el idioma del pueblo y hablado en todo el mundo mediterráneo. Era la lengua que unificaba las comunicaciones a lo largo y a lo ancho del imperio romano, aunque los pueblos hablaban en sus hogares las lenguas de sus regiones.
El hecho de que el Nuevo Testamento fuera escrito en griego facilitó su difusión al mundo conocido de su tiempo.