Los libros del NT contienen esencialmente cuatro tipos distintos de escritura: evangelios, historia de la iglesia primitiva, epístolas y Apocalipsis.

2. Historia (1): Los Hechos de los apóstoles. Narra las actividades de los primeros cristianos luego de la ascensión de Cristo. Los orígenes de la iglesia, su crecimiento y desarrollo. Algunos dicen que tendría que llamarse «Los Hechos del Espíritu Santo» porque la presencia del Espíritu se hace notar en forma clara a lo largo de cada uno de los relatos de este libro. Es un libro misionero por excelencia.
3. Epístolas (21): se agrupan usualmente como epístolas paulinas y generales o universales. Estas últimas están dirigidas a un público más general y menos definido que las cartas que se atribuyen a Pablo.
Las cartas son los primeros escritos del cristianismo, dado que surgieron como respuesta a las necesidades especialmente de las congregaciones, tanto doctrinales como de aplicación en lo cotidiano de los principios del Evangelio.
4. Apocalipsis (1): en griego, el término significa «descubrirse o revelarse «. Algunos lo identifican como un libro profético. Pero si bien contiene profecías, también tiene historia y otros aspectos. Se acuerda que el propósito esencial de su escritura fue fortalecer a los cristianos en su convicción que Cristo, su iglesia y su causa al fin triunfará sobre todo obstáculo, y esto a pesar de toda oposición y todo sufrimiento.

¿Por qué es importante saber estos detalles y la agrupación de los libros bíblicos?
Saber el orden de los libros de la Biblia ayuda a comprenderla. También se hace más fácil encontrar los libros y las citas determinados.
Cuando uno sabe la clase de literatura que está leyendo, lo hace a la luz de la interpretación correcta de esa literatura. Por ejemplo, el Salmo 114: 4 puede interpretarse en forma literal, pero sí se sabe que la poesía es usada muchas veces en sentido figurado, esto ayuda a no sacar conclusiones erróneas.
Para poder comprender la totalidad de algo, es imprescindible una comprensión de sus distintos factores. En la Biblia, mientras más se estudia las diferencias entre los distintos libros, dónde está ubicado, el tipo de literatura que se usó para transmitir su mensaje, etc., más hay que ubicarse en la revelación progresiva de Dios y más se aprecia las Escrituras en su totalidad.