La importancia del trabajo en grupos es ampliamente conocida y exitosamente experimentada en distintas modalidades y ámbitos. En este módulo solo queremos enfocarnos en aquellos grupos que por su modalidad y dinámica nos permiten un trabajo más cercano y específico con las necesidades humanas cualesquiera que estas sean.
En nuestras iglesias se utiliza el trabajo en grupos con distintas características, por ejemplo, contamos con:
Este módulo pretende brindar una mirada más amplia acerca de las características y particularidades de esta modalidad de trabajo.
El hombre es por naturaleza un ser gregario. ¿Qué significa esto? Que instintivamente tiende a agruparse. Dice Génesis 2:18: “Dijo Jehová Dios, no es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él”. Así es que al primer grupo al que pertenece es a la familia.
Asimismo, en numerosos pasajes del Nuevo Testamento se muestra que los hombres se agrupaban para adorar a Dios, para servirle, predicar, realizar reclamos, etc. (Hechos 2:46-47; Hechos 4:32; Lucas 8:1-2) .
El aprovechamiento de esta característica natural del ser humano, para desarrollar la misión de amor al prójimo es fundamental en la Iglesia contemporánea, teniendo en cuenta particularmente su contraste con la tendencia individualista y despreocupada de la sociedad actual.
El grupo no es una suma de personas, ni una multitud, ni un auditorio. “Es el conjunto de individuos que interactúan en una situación dada con un objetivo por ellos determinado” (CU.CA.DI. de Acción Comunitaria – CEBA – Módulo 7).
(Sarah Wilson- Graciela Bernhardt de Broda “Ve y Haz tu lo mismo”, Área de Acción Comunitaria – CEBA – El Trabajo Social de Grupo.)
En el grupo uno cede ciertas cosas, pero no pierde su individualidad. Logra así un sentido de pertenencia, un entendimiento de nosotros.
De todos y cada uno de los miembros. Es aceptar a las personas, sin aceptar todo su comportamiento. Cuando los miembros de un grupo pueden sentir el interés continuo y la preocupación por ellos, como personas, sin sentirse rechazados cuando otros no están de acuerdo con sus ideas, significa que el grupo ha logrado el ambiente adecuado para su desarrollo.
Esto es el centro de la actividad grupal.
Se motiva y anima según el nivel de desarrollo de cada persona. Se le ayuda para que se sienta una persona única que ayuda a hacer funcionar al grupo.
El grupo va cambiando. Una estructura impuesta e inflexible hará fracasar al grupo. Los grupos requieren tiempo y paciencia, pero son capaces de hacer un impacto permanente en las personas.
Se aprenderá a resolver problemas por medio de palabras y teniendo en cuenta cada contexto y situación comunitaria
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El grupo debe ser guiado constantemente a experiencias nuevas, que van enriqueciendo el potencial con el que cuentan.
Se entiende a un grupo en una situación, en un momento y en un lugar determinado.
El coordinador será un estudiante de cada miembro y del grupo como total, para entenderlo y trabajar mejor. Por causa de este estudio tratará a cada uno con comprensión y amor.
El proceso del grupo se inicia con la motivación para formarlo. El líder animador o motivador del grupo debe conocer las motivaciones de los que formarán el grupo, ya sea en forma previa o utilizando la primera reunión.
En la primera reunión hay expectativa, hay que disminuir la angustia y la tensión, favoreciendo la confianza recíproca. Ya en esta etapa aparece el liderazgo.
La responsabilidad de iniciar la comunicación es del líder o coordinador. El deberá explicar porqué los motivó, aclarando su papel, para luego preguntar por los intereses y motivaciones con que se acercan los participantes.
En las primeras reuniones habrá indecisiones con respecto a los objetivos y características de los encuentros ya que el grupo aún es aparente.
De la misma manera en que el conductor o ministro crea un ambiente físico en el que todos pueden estar cómodos, en círculos, tratando de evitar las barreras que los separen, deberá también crear un ambiente psicológico propicio para una buena relación.
En esta instancia hay muchos interrogantes entre los integrantes del futuro grupo. Para superar esta etapa el líder deberá:
A medida que el grupo va funcionando es necesario establecer normas que lo regulen. El líder debe procurar que estas tiendan a la madurez y al cumplimiento de los objetivos del grupo.
Las normas o reglas que ayudan habitualmente en este proceso son:
A medida que los integrantes del grupo se van conociendo en profundidad, aparecen las diferencias y conflictos. El líder debe favorecer la comprensión y aceptación, buscando las soluciones más constructivas.
Podemos mencionar tres categorías de conflictos
El conflicto debe ser visto siempre como un signo positivo, ya que de su elaboración los integrantes del grupo adquieren conciencia de sí mismos y experiencias para afrontar problemas de la vida social.
Superadas creativamente estas cuestiones, el grupo ha llegado a la productividad. Los miembros se han capacitado para sentir los problemas de interacción y las necesidades del grupo, por una parte y su habilidad para resolverlos y satisfacerlos, por otra.
El grupo ha llegado a la madurez, el liderazgo está repartido, cada integrante se siente parte del mismo, están satisfechos y cumplen los objetivos con creatividad y eficiencia.
El animador o conductor participa como asesor, ya que el grupo está en condiciones de funcionar solo.
Hay grupos que, una vez cumplidos sus objetivos, se disuelven. Este momento puede ser doloroso. El líder o animador debe apoyar y alentar a los miembros a seguir adelante e integrarse a nuevos grupos. O bien esta puede ser la etapa de reproducción o multiplicación en otros o nuevos grupos.

En el libro de Hechos podemos observar con claridad cómo el trabajo en grupos permitía el conocimiento amplio de las necesidades y la integración y crecimiento mutuo de quienes los componían.
Tanto en teoría como en la práctica, las células poseen una firme fuerza para un desarrollo físico y espiritual, con justa razón. Hechos 2: 42-47 dice que la Iglesia primitiva se reunía en grupos pequeños (v.46) y sus miembros se ayudaban sacrificialmente unos a otros (v. 44-46). El resultado fue que gozaban de la simpatía de la gente (v.47), que crecieron en número (v.47) y que las necesidades fueron suplidas.